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Excentricidades Varias y Otras Estupideces
Su físico, cabello y carácter la han llevado a coronar este olimpo sexy

Angelina la más atractiva de la década


Angelina Jolie deslumbra en cada una de sus apariciones públicas

Madrid - Nadie consigue apearla de los puestos de cabeza cuando estilistas, «bloggers» y gente de a pie vota en búsqueda de las «celebrities» más sexys. Ahora se confirma que es la reina en lo que va de siglo, cuando se trata de medir belleza y sensualidad. Y es que Angelina Jolie ha sido elegida como la mujer más atractiva de la década en una encuesta realizada por la empresa Superdrog, especializada en la venta de productos de belleza y farmacéuticos.

Quienes han participado en la votación destacan de la esposa de Brad Pitt su potente físico, su envidiable cabello y su fuerte personalidad. Resulta curioso que un peldaño por debajo de este particular podio se encuentre Jennifer Aniston, ex del no menos atractivo actor. El tercer puesto lo ocupó la cantante Kyle Minogue, que superó a Catherine Zeta-Jones, y la joven cantante inglesa Cheryl Cole.

Sensuales a los 35

Este estudio pone además de manifiesto que la juventud no lo es todo a la hora de medir la sensualidad, pues las cuatro mejor situadas son actrices que tienen más de 30 años. En concreto, Angelina cumplirá el próximo mes de junio 35 años. Y lo hará como una de las actrices mejor pagadas de Hollywood, esposa ejemplar y madre de seis hijos, tres biológicos y tres adoptados, además de ser una de las famosas más solidarias, al actuar como embajadora de Buena Voluntad de ACNUR.

En estos días de fiesta Angelina ha tenido que dejar a Brad Pitt en casa junto a sus hijos para reincorporarse al rodaje de la película «Salt» en Nueva York. Después de celebrar Nochebuena y Navidad, la actriz se puso a las órdenes de Phillip Noyce. Eso sí, el actor dio una sorpresa a Jolie y se presentó sin avisar en el set de rodaje con sus hijas Zahara y Shiloh.

También forman parte del «ranking» Scarlett Johannson, Beyoncé Knowles, Liv Tyler y Halle Berry. La sorpresa la protagoniza Megan Fox que, a pesar de que hace unos días fue elegida como la actriz más sexy de 2009, no ha logrado subir más allá de un puesto 16. A cambio,  la explosiva protagonista de «Transformers» ha sido coronada como la peor actriz del año, galardón otorgado por los lectores de la web Moviefone.com.





El actor, en libertad tras pagar 8.500 dólares, deberá presentarse ante el juez el próximo 8 de febrero

Charlie Sheen, detenido por violencia doméstica


Foto policial de Sheen

Nueva York - No hay en Hollywood nada como las vacaciones para que arda Troya. Con los rodajes suspendidos y las familias reunidas, una cofradía de fantasmas, botellas de whisky y leguleyos abandona sus sepulturas para asustar a los niños. Así, hemos sabido que el pasado día 25, a las siete de la tarde, Charlie Sheen, de nombre original Carlos Irwin Estévez, hijo del gran Martin, hermano de Emilio Estévez, fue puesto en libertad por la policía de Aspen tras pagar una fianza de 8.500 dólares.

A Charlie, que había pasado parte del día de Navidad en la prisión del condado de Pitkin, lo acusan de violencia doméstica y deberá presentarse ante un juez el 8 de febrero.

A sus 44 años, el actor fue detenido en la mañana del viernes tras recibirse una llamada en los servicios de emergencia. Aunque en un principio se especuló con la identidad de la víctima, se trataba de Brooke Muller Sheen, su esposa. Las relaciones de la pareja serían «miserables», y el incidente, uno más. Dice el San Francisco Chronicle que ambos realizaron un test de alcoholemia nada más personarse la policía en su casa. Mientras Charlie daba 0,4, Brooke habría puntuado 1,3. Suponemos que fue en aire, no en sangre, pero tampoco queda claro. Por si fuera poco, los responsables de imagen del actor insisten en que fue ella quien intentó agredirle. El actor está en libertad tras pagar 8.500 dólares.

Para los reporteros del diario californiano la noticia mantiene paralelismos con la denuncia que presentó en su día Tila Tequila contra Sean Merriman. Entonces, cuentan, el juez desestimó la querella al considerar que Merriman había intentado, acaso con brusquedad pero también con buen juicio, que una borrachísima Tila no condujera. Para su decisión, el togado se basó en el testimonio de varios testigos oculares. Testigos, por cierto, que no hay en el caso de Brooke contra Charlie, donde apenas contamos con las habladurías esparcidas por los gabinetes de prensa a favor y en contra.

Hablando de violencia doméstica, comportamientos viles, cofradías del grito y famosos ante la guillotina, la tormenta de Sheen llega con los ecos de la protagonizada por Tiger Woods algo más calmada, y poco después de que los Rolling Stones hayan insinuado la posibilidad de expulsar a Ron Wood de su bendito seno. El guitarrista gitano, recientemente separado de su esposa, agredió a su novia rusa por la calle. Jagger y cía., hartos de su comportamiento errático, sus épicas borracheras, su mano larga (convencidos también de que sin su mujer, con la que estaba casado desde hace 20 años, es un potro rabioso, un polvorín loco), barajarían sustituirlo.

Se entiende que Tiger boquee ante las denuncias de tanto jergón deshecho pero no que los Rolling, a estas alturas, castiguen ciertas reputaciones. Desde luego la biografía de Charlie se aproxima mucho más a la del rockero de pelo como ala de cuervo: en 1990 disparó accidentalmente a su novia, Kelly Preston, en el brazo. Ha sido novio de dos diosas del porno (Ginger Lynn y Heather Hunter). En 2002 se casó con Dennise Richards, con la que tiene dos hijas, y de la que se separó en 2005 tras ser acusado por ella de consumir drogas y alcohol de forma compulsiva y amenazarla.

No es mal currículum para el actor que a mediados de los 80, con Platoon y Wall Street, parecía predestinado al estrellato masivo, y que ha alternado las declaraciones conspirativas en torno al 11-S con papeles de cierto relumbrón en televisión.







Grant, en el estreno en Berlín de ¿Qué fue de los Morgan?

Londres - Quintaesencia del galán a la inglesa, con toque añadido de niño travieso, Hugh Grant admite que no ha encajado bien la madurez y que el miedo a la edad le desvela algunas noches. "El 50 no es un buen número", vaticina con aprensión el protagonista de Cuatro bodas y un funeral y El diario de Bridget Jones ante la inminente llegada del nuevo año, cuando traspasará la barrera del medio siglo. "Tal vez haya hecho un pacto con el diablo que me permite pasarlo bien, pero temo acabar convirtiéndome en un viejo solitario", ha declarado a Daily Mirror. El actor británico es poco proclive a confesarse con los medios, pero ahora promociona su nueva comedia, ¿Qué fue de los Morgan?, su primer filme tras tomarse dos años sabáticos porque sufría "crecientes ataques de pánico durante los rodajes".





La Academia de Cine catalán persigue tener voz propia en Hollywood. Los académicos norteamericanos aún ven lejos esa posibilidad

Cataluña busca un Oscar


DE FESTIVAL: Marc Soto protagoniza «Petit Indi», de Marc Recha, uno de los filmes seleccionados

Los Ángeles - Al igual que ocurrió con las selecciones deportivas, ahora Cataluña inicia una nueva ofensiva internacional, en el mundo del cine, para poder competir fuera de nuestras fronteras como entidad independiente. Capitanea la infantería Joel Joan, presidente de la Academia del Cine Catalán, una institución creada en noviembre de 2008 para impulsar al séptimo arte catalán en Europa y cuyo gran escaparate ha sido hasta el momento los premios Gaudí, celebrados apenas unas semanas antes de los Goya, en el que, por ejemplo, se premió a «Camino», de Javier Fesser como mejor película europea. Ahora su ambición ha crecido y pretenden convencer a la Academia de Hollywood para que en un futuro relativamente próximo Cataluña tenga la opción de enviar cada año su película candidata a colarse en la categoría de mejor filme en lengua no inglesa. Su primer asalto se libra mañana y pasado en Los Ángeles durante las I Jornadas Catalan Movies y Awards in Hollywood.

Unos 3.000 espectadores

Lluís Valenti, impulsor del proyecto, reconoce que «el diálogo de la Academia de Hollywood será más fluido si conocen de cerca el cine que se hace en Cataluña», por eso presentarán una selección de once filmes en versión original en catalán (con subtítulos en inglés, claro). De ellos, el que mayor éxito comercial ha obtenido es «Tres días con la familia», de Mar Coll, que ha sido vista en España por 42.600 espectadores. Le sigue el filme animado «Cher ami», que ha sido visto por unos treinta mil espectadores. Este fin de semana se ha estrenado «Trash», de Carles Torras, y «Petit Indi», de Marc Recha. «El brau blau», de Daniel Vázquez Mediavilla, y «Rescat», de Santi Lapeira, vieron la luz en las pantallas durante este año, pero las cifras de explotación que figuran en la página del Ministerio de Cultura están entre los 400 y los 3.024 espectadores, respectivamente. Además, podrán verse otros títulos aún pendientes de estreno comercial en salas, como «L´estació de l´oblit», de Christian Molina, «Xtrems», de Abel Folk y Joan Riedwerg, «Curtmetratges», de Daniel Vázquez, «Res publica», de José María Nunes, «Cinéclub», de Salomón Shang, «Ens veiem demà», de Xavier Berraondo y «ESO», de Santi Lapeira.

Una cinta por país

No será la única ofensiva que deban desplegar los catalanes para lograr pisar algún día la alfombra roja de los Oscar. Los miembros de la Academia norteamericana consultados por este diario, pero que quieren mantenerse en el anonimato, aseguran que «el idioma no es un problema para nosotros, sino la procedencia. Si un día la Academia española, en estos momentos presidida por el cineasta Álex de la Iglesia, envía una cinta en catalán, lo aceptaremos como cualquier otra, pero cada país envía una sola cinta a los Oscar», aseguran. Así pues, primero habrá que pasar la difícil criba de los académicos, aunque no es imposible: «Tigre y dragón», en el año 2000, fue aceptada, nominada e incluso premiada con la estatuilla dorada por Taiwán, aunque ni siquiera ese país estaba entonces reconocido internacionalmente. El editor Jerry Sonfield, uno de los escasos miembros del reducido club que vota por la mejor película de habla no inglesa, insiste en que «no depende de nosotros», pues la única solución pasa por la elección de la Academia española. Este año 79 países competirán por tener un hueco en la ceremonia del Teatro Kodak, y cada uno enviará un solo título. España competirá con «El baile de la victoria», de Fernando Trueba, quien goza de buen cartel en Estados Unidos (donde rodó «Two Much» tras el Oscar de «Belle epoque») y está protagonizada por Ricardo Darín, quien también pugnará por llegar a Los Ángeles por Argentina con «El secreto de tus ojos».

En el caso, parece que improbable, de que Hollywood entendiera que Cataluña es un país diferente de España deberían entrar en la carrera por colarse en la terna de cinco de todos los países que mandan sus filmes. Según dicen los expertos en el tema Oscar, existen dos posibilidades para aspirar a semejante honor, pues cuentan con el hándicap de que los académicos deben acreditar que han visto el filme para votar por él: que la cinta venga avalada por un éxito indiscutible en festivales internacionales de prestigio (como ocurrió en años anteriores con «En tierra de nadie», «La vida de los otros»...) o que la cinta tenga el suficiente tirón como para que se estrene comercialmente en Estados Unidos («La vida es bella», «Todo sobre mi madre» o «Mar adentro» podrían incluirse como ejemplos en esta categoría durante el último decenio).

Festivales internacionales

A la vista de la representación que podrá verse estos días en la Cinemateca de Los Ángeles, sólo «Tres días con la familia», «El brau blau» y «Petit Indi» podrían hablar de una presencia limitada en festivales: la primera obtuvo grandes premios en Málaga, es decir, un certamen de cine nacional, y la segunda y la tercera sí han sido seleccionada por festivales como los de Toronto, Venecia, Locarno y Valladolid, aunque no obtuvo los máximos galardones en ninguno. Respecto a la posibilidad de colarse entre las finalistas mediante estreno comercial se hace aún más complicado, pues la inversión debe ser aún mayor y hay que lograr una distribuidora norteamericana. Las estadísticas cantan y las lenguas más habladas son las que tienen más posibilidades de llevarse el gato al agua en la gran noche de Hollywood: Francia (37), Italia (30) y España (19), todas con lenguas potentes internacionalmente, son las más nominadas en la historia de los galardones.

La catalanidad, por puntos

A pesar de que la producción de cine catalán es una de las más altas de España y de que esta región tiene el segundo mayor ratio de asistencia al cine de Europa, sólo superado por Irlanda, la conjunción con el público está aún lejos de la deseable: durante 2008 sólo el 7 por ciento de la audiencia optó por ver un filme en catalán en los casos en que estaba disponible además una versión en castellano. Es por este motivo que el anteproyecto de la nueva Ley del Cine de Cataluña impone duras sanciones para las cadenas de cine que no doblen o subtitulen la mitad de las copias de cada película en catalán. Las multas van desde 4.000 a 75.000 euros por este incumplimiento. Lo que hay que tener en cuenta es que no todo el cine «made in Barcelona» se produce en lengua catalana, aunque las autoridades apuestan decididamente por este idioma a la hora de subvencionar. El anteproyecto prescribe que sea un acuerdo marco posterior entre las diversas instituciones que tutelan la producción catalana las que establezcan las líneas maestras; mientras tanto rige el sistema de puntos actual por el que la Generalitat reparte los 35,5 millones de euros que destina al cine: si el rodaje se realiza en Cataluña se reciben 10 puntos; si el proyecto contiene elementos creativos catalanes, 45 más; en caso de que realice una contribución a la cultura catalana, 24; y si está en versión original catalana, 45 más. Cada año habrá cuatro películas que recibirán 3 millones de euros. Las 36 afortunadas restantes (hasta 40) tendrán un máximo de 200.000. Además, el Ministerio de Cultura aporta cada año 10,5 millones de euros para filmes en lenguas oficiales distintas del castellano. La nueva orden ministerial que regula la Ley de Cine prevé «incentivos adicionales» en las ayudas complementarias para largometrajes rodados en lenguas españolas distintas del castellano.







Joaquin Phoenix, durante una actuación en un hotel de Miami Beach el pasado día 12

Aunque la polémica se ha instalado en la vida de Joaquin Phoenix desde que se dio al rap, otras estrellas del celuloide también se han dejado seducir por la música sin necesidad de hacer tanto ruido

MADRID. El pasado mes de febrero Joaquin Phoenix sorprendió dentro y fuera de su profesión al anunciar que dejaba su carrera como actor para lanzarse ni más ni menos que a cantar hip-hop y rap. Ahora, tras varios comportamientos más que extraños, los medios de comunicación estadounidenses dudan de que su actitud sea real.

Después de protagonizar distintos escándalos, el último en uno de sus conciertos en Miami, donde, según la prensa, Phoenix respondió insultando y agrediendo a uno de los espectadores que le interrumpió porque no le gustaba cómo cantaba, muchos son los que creen que todo esto es un montaje y que está fingiendo para atraer seguidores ahora que se está lanzando como cantante. Pero también hay quien piensa que todos los traumas vividos en su infancia han comenzado a pasarle factura.

Sea cual sea la verdad, el extraño comportamiento de Joaquin -que ahora presenta un descuidado aspecto con barba desaliñada y pelo largo- ya es «vox populi», y hasta sus compañeros se burlan de él: su agria entrevista en «The Late Show with David Letterman» fue incluso parodiada en la ceremonia de entrega de los Oscar por Ben Stiller y en la gala de los Spirit Awards por Frank Coraci.

Un extraño de pelo largo

Durante varios años ha estado en la cumbre del éxito por su trabajo en filmes como «Gladiator», «Señales», «Hotel Rwanda» y, recientemente, «Two Lovers» -su último trabajo según él-, donde compartió protagonismo con Gwyneth Paltrow. La actriz parece que tampoco se cree el cambio del actor. «No estoy cien por cien segura de que realmente Joaquin deje de actuar, creo que hay otra explicación; no me puedo creer que deje para siempre de interpretar para convertirse en rapero», ha manifestado Paltrow sobre el asunto.

El tiempo dirá si la actitud de Joaquin es o no fingida y dará o quitará la razón a aquellos que creen que el actor está grabando un documental dirigido por Casey Affleck -su cámara es fiel testigo de todos los altercados que Phoenix protagoniza-, en el que se abordará su transición de actor a cantante. Sea lo que sea lo que se traiga entre manos, lo cierto es que el Joaquin de ahora es definitivamente para la gran mayoría un extraño de pelo largo.

Costner y Modern Western

A imagen y semejanza del excéntrico «nuevo» cantante, pero sin crear tanta controversia y hacer tanto ruido, hay muchos otros casos de actores reconocidos que se han dejado seducir por la música aunque de forma mucho más discreta. A sus 54 años, Kevin Costner presentó el pasado noviembre su primer disco, «Untold truths» («Verdades no contadas»), con Modern Western, su banda de country. Y, aunque pareciera una novelería del actor, el grupo lleva más de 20 años tocando, pero con perfil bajo. Tanto es así que poco se sabía de la faceta musical del protagonista de «Bailando con lobos».

En mayo de 2008, Scarlett Johansson presentó su disco «Anywhere I lay my head», en el que la protagonista de «Vicky Cristina Barcelona» y «Match Point» interpreta temas de Tom Waits, con la colaboración de otra celebridad: David Bowie, el Camaleón del Rock. El australiano Russel Crowe, famoso por filmes como «Gladiator» o «Una mente brillante», también es de los que ha coqueteado con la música. En 1992 formó la banda de rock 30 Odd Foot of Grunts de la que era el guitarrista y cantautor, pero con el seudónimo Rus LeRoc. Su canción más popular: «I want to be like Marlon Brando».

Y la lista continúa con Jared Leto. Conocido por dar vida a Mark David Chapman -el asesino de John Lennon- en la cinta «Capítulo 27», lidera el grupo de rock indie 30 Seconds to Mars. Es conocida también la carrera de Keanu Reeves -Neo en «Matrix»- como bajista y líder del grupo Dogstar. Bruce Willis, por su parte, tiene también su particular historia de amor con la música. Ha combinado la actuación con la grabación de discos y, por lo que se ve, le ha cundido porque a pesar de su intensa actividad delante de las cámaras tiene ya tres álbunes en el mercado. ¿Alguien da más?





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